Manjarín. Entre Gijón y A Coruña

Tus primeros pasos en el fútbol siempre te marcan. Te perfilan como aficionado. No se es de un equipo porque si, siempre hay un motivo: Algún familiar o amigo, algún jugador que te llama la atención, el campeón de ese año, el club de tu ciudad…

Cuando empecé a interesarme por el fútbol, la mayoría de mis compañeros de colegio, un año más precoces que yo en esto de elegir colores, eran del Sporting de Gijón. La verdad que nunca he sido de ninguno de los dos grandes de Asturias. Ni Sporting, ni Oviedo; aunque si me gusta que les vaya bien. El caso es que por aquel entonces, uno de los ídolos del momento (aquí en Asturias, claro) era Javier Manjarín, recién fichado por el Depor de Arsenio Iglesias, que anteriormente había hecho gala de su buen juego en Gijón. Aunque no habían conseguido que simpatizara ni con rojiblancos ni con carballones, si lograron atraer mi atención hacia el futbolista.

Manjarín, extremo, perla de Mareo, ex internacional, y uno más de la generación de futbolistas españoles que dieron sus últimos coletazos en México.

Fichó por el Sporting con apenas 15 años tras destacar en el Inmaculada. Cuatro años después debutaba en el primer equipo, y encadenaba cinco temporadas, hasta los 23 años, que tuvieron su punto álgido en la 90/91 con la clasificación para la Copa de la UEFA. Aquel Sporting aglutinó en su vestuario al mítico Ablanedo y a los que serían en un futuro cercano grandes jugadores del panorama nacional: Luis Enrique y Abelardo, ambos con 20 años.

SPORTING_UEFA_91

Alineación del Sporting en el 91 // Fuente: realsporting.com

En el 93 fichó por el Deportivo de la Coruña, llegando a compartir vestuario con jugadores como Fran, Donato, Bebeto o Mauro Silva. Cuatro buenas temporadas en Riazor, disfrutando de minutos asiduamente y marcando algún gol hicieron del gijonés un habitual en la selección, con la que disputó la Euro del 96 en Inglaterra. Tras esas cuatro, vinieron otras dos temporadas en las que apenas contaba para José Manuel Corral en una, y para Javier Irureta en otra. Hecho que hizo posible su fichaje por el Racing de Santander, donde jugó sus dos últimas temporadas en primera.

Y como ya hicieran Butragueño, Pardeza, Bakero o Michel, Manjarín decidió terminar su carrera profesional en la exótica Liga Mexicana, en las filas del Atlético Celaya primero, y en las del Santos Laguna después. Tras esto, regresó a Galicia, y jugó para el modesto Atlético Arteixo una temporada antes de colgar las botas.

MANJARIN_EQUIPOS

Todos los equipos de manjarín // Fuente: Roberto Prieto

No hace mucho lo pude ver vistiendo de nuevo la camiseta deportivista, junto a otros ex compañeros como Songo’o, Romero o Djalminha, en la Liga de Fútbol Indoor, y recordé con nostalgia aquellos años en los que no paraban de salir figuras de Mareo, y en la que, ni los pequeños eran tan pequeños, ni los grandes tan grandes.

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